Se le atribuye a Lenin la frase “Si no eres parte de la solución, eres parte del problema”. La versión actualizada y argentinizada, atempera un poco la rigidez de la frase del líder soviético y dice “Si no eres parte de la solución, al menos no seas parte del problema”. Hay un dejo de conformismo, propio tal vez de nuestra idiosincrasia y nuestra historia. En el nivel local, la versión argenta de Lenin viene siendo apropiada por un sector de la comunidad de Río Grande, que ya no reclama a sus dirigentes que sean “parte de la solución”.

Existen una serie de temas importantes de la gestión sobre los cuales la comunidad exige a sus autoridades tener la idoneidad necesaria para encontrar soluciones, pero muchas veces la respuesta es la indiferencia o pasar la “culpa” al otro, lo que se dice en criollo: “sacarse el lazo de encima”. De esta manera, muchos riograndenses se sienten habilitados a criticar al hombre al que hace un par de años eligieron para administrar los destinos de la ciudad.

Es necesario que todo aquel que no quiera, no sepa o no pueda resolver los problemas, al menos no los genere. Lo que viene sucediendo con Laguna Seca es un claro ejemplo de lo que estamos hablando. Se trata de un problema que no es nuevo. Durante años, cuando llega la temporada estival, el lugar se convierte en una suerte de desierto, generando polvo en suspensión que atenta contra la salud de la población. Lejos de asumir el asunto y de buscar soluciones, Melella parece aplicar un Plan B de “desentendimiento”, asignándole la responsabilidad a algún otro. En este caso, el blanco de sus quejas, como en otras oportunidades, es el Gobierno Provincial. Lo paradójico es que el hombre que se convierte en paladín a la hora de declamar la autonomía de Río Grande y califica de “disparate” el proyecto de municipalización de la Margen Sur, no duda en responsabilizar a la administración provincial de un problema que le es bien propio.

La pregunta es si el Municipio tiene la capacidad de hacerse cargo de una cuestión importante evitando ser parte del problema. En este sentido, en una actitud que puede percibirse como irresponsable, el Municipio permite, y de alguna manera fomenta, el establecimiento de asentamientos en esta zona. Con la “ayuda” de la administración municipal, numerosas familias se han radicado en la zona de la Laguna Seca, y así, han quedado expuestas a sufrir consecuencias negativas en su calidad de vida, en virtud sobre todo de los inconvenientes generados por el proceso de desertificación.

Hoy la culpa, Melella se lo ha endilgado a la Secretaría de Ambiente, Desarrollo Sostenible y Cambio Climático, atribuyendo – por boca de su secretaria de Obras Públicas, Gabriela Castillo – a un “mal manejo de las cuestiones hídricas”. Pero algunos ciudadanos respondieron de manera contundente, incluido el titular de la cartera provincial de ambiente, Mauro Pérez Toscani, quien puso los puntos sobre las íes y lo conminó al jefe comunal a “asumir las responsabilidades del cargo que ostenta”. También le señaló que su “desmanejo en cuestiones habitacionales generan más problemas aún de los existentes”.

La imagen del Intendente se desdibuja y contribuye a la resignación de ciudadanos que van cayendo en la desconfianza y la falta de credibilidad de sus autoridades. Será cuestión de volver a las fuentes y parafrasear mínimamente la frase tal cual la acuñó su creador: “Si no eres parte de la solución, eres parte del problema: actúa”.

Julio Gonzalez