Industrias Culturales: la importancia de su desarrollo

El desarrollo de las industrias culturales (IC) representa un potencial muy relevante para las diferentes regiones de nuestro país, y por supuesto para nuestra Región Patagónica. En este artículo observamos de manera sintética algunos de sus principales aspectos.

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Por Lic. Ailén Ponce

En primer lugar, debemos definir, en términos generales, qué son las Industrias Culturales y qué impacto generan en la población que las consume. El concepto “Industria Cultural” fue desarrollado por Theodor Adorno y Max Horkheimer, dos filósofos de la Escuela de Frankfurt hacia mediados del siglo XX. Aunque en un principio fue utilizado como una noción negativa para criticar la sociedad de consumo neocapitalista, el concepto evolucionó durante las décadas del ‘80 y ‘90, llegando en la actualidad a representar una pluralidad de disciplinas culturales y artísticas vinculadas con diversos campos creativos y con el mercado.

Así, Industrias Culturales hace referencia a un conjunto de sectores encargados de la producción, difusión, distribución y exhibición de bienes y servicios culturales. En el sistema de producción cultural figuran la televisión, la radio, la fotografía, la industria musical, editorial, cine/video, entre otros sectores. Todos ellos crean estrategias que buscan a la vez aumentar el consumo de sus productos, influir sobre los hábitos sociales, educar e informar, potenciar el desplazamiento cultural de los pueblos, entre otros tantos objetivos. Por estos motivos, las IC resultan en una importante fuente de generación de empleo genuino para diferentes sectores sociales, ya que demandan inversiones considerables y permiten articulaciones comerciales con otras naciones. Por otra parte, las IC poseen en sí mismas contenidos simbólicos que ayudan a crear lazos de identificación cultural y de apropiación por parte de los pueblos que las consumen.

En nuestro país, el crecimiento de estas industrias ha sido progresivo en los últimos años, obteniendo una presencia relevante en el PBI nacional (variable en torno al 3%, según el SINCA-Sistema de Información Cultural de la Argentina). Además, han surgido instancias de desarrollo muy relevantes, por ejemplo el Mercado de Industrias Creativas (MICA), evento realizado en dos ocasiones en la Región Patagónica – en 2012 y 2015 – y que contribuyó a fortalecer el rol de las diferentes actividades de la industria regionales. Dependiente del Ministerio de Cultura de la Nación, MICA reúne a miles de trabajadores de la cultura cada año en rondas destacadas de negocios e intercambios de saberes, colaborando al  fomento de las IC no solo a nivel nacional, sino también internacional, ya que se integra en el MICSUR, el Mercado de Industrias Culturales del Sur conformado por 10 países de Latinoamérica. Este año, MICSUR se realizará en la ciudad brasileña de San Pablo con el objetivo de consolidar una plataforma para el conocimiento, difusión, promoción, circulación y comercialización de bienes y servicios generados por pequeños y medianos empresarios de las industrias culturales y creativas, así como fortalecer los lazos regionales existentes que vinculan a la cultura de toda la región. Al evento viajan algunos emprendimientos patagónicos, entre ellos el Festival de Artes Escénicas “Nevadas Internacionales de Teatro de Bariloche” (realizado en forma asociativa con el festival chileno “Temporales Internacionales de Teatro”), Paisa Estudio (dedicado a diversas ramas del audiovisual: realización en video y VFX, motion graphics, branding para televisión, post producción, etc.) y “Serie Escuela” (que nace en la Licenciatura en Diseño Artístico Audiovisual de la Universidad Nacional de Río Negro y se trata de un diseño de producción basado en equipos mixtos de estudiantes avanzados y docentes que desarrollan y producen piezas audiovisuales).

Justamente, experiencias como “Serie Escuela”, que permite introducir nuevos y talentosos realizadores emergentes en el mercado audiovisual, demuestran que las Universidades son instituciones fundamentales para promover las IC en nuestra Patagonia. Por ejemplo, en Patagonia Norte se han creado nuevos espacios de formación en lo que respecta a la industria audiovisual, entre ellos la Licenciatura en Comunicación Audiovisual de la Universidad Nacional de la Patagonia Austral – en Santa Cruz – y  la sede de la Escuela Nacional de Experimentación y Realización Cinematográfica (ENERC), dependiente del Instituto Nacional de  Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) – en San Martín de los Andes -. Ambos espacios brindan una interesante oportunidad de formación a la población de Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego, generando, además, mano de obra calificada para diferentes sectores de las IC.

En el caso de Tierra del Fuego, la Secretaria de Cultura de la Provincia viene impulsando algunas acciones que apuntan a fortalecer el desarrollo de los distintos sectores de las IC, por ejemplo el editorial, con proyectos como la Editora Cultural Tierra del Fuego, que sostiene el compromiso de promover, proteger y difundir las expresiones culturales que dan cuenta de una identidad regional basada en la diversidad. Esta se ocupa principalmente de publicar y reproducir obras musicales y gráficas de autores nacidos o radicados en la provincia, y hoy ya cuenta con un catálogo de más de 50 volúmenes. También podemos mencionar la preocupación por la puesta en valor del patrimonio en museos como el Histórico Kami (en la ciudad de Tolhuin), Museo del Fin del Mundo (en la  ciudad de Ushuaia) y Museo Fueguino de Río Grande (en la ciudad homónima), ya que esto promueve la historia y las tradiciones del pueblo fueguino a la vez que fomenta el turismo interno y externo, ampliando los espacios destinados a muestras y exposiciones permanentes e itinerantes. En relación con estas instituciones, desde el año pasado se realiza La Noche de los Museos en Ushuaia, Río Grande y  Tolhuin, con una convocatoria local que satisface ampliamente las expectativas del Gobierno Provincial. Por último, dos cosas resultan deseables y se espera que la gestión de TDF, articuladamente con Nación y sus departamentos, comiencen a trabajar, por un lado, para mejorar la oferta académica de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego, agregando carreras específicas vinculadas a las IC; por el otro, para incrementar la oferta en centros culturales y clubes de talleres en diferentes disciplinas como literatura, teatro, música o diseño, pues genera empleo para los profesionales del área y fomenta el sentimiento comunitario y el esparcimiento, sobre todo de los más jóvenes.

Sin lugar a dudas, el desarrollo cultural es central para el territorio de la Patagonia, porque genera saberes y prácticas que reafirman una identidad regional y porque agrega valor a sus producciones. Es importante que tanto el Estado como el sector privado puedan visualizar el potencial del sector, tanto en su aspecto simbólico como material.